Dirigida por Joseph Bullman, la miniserie reconstruye décadas de negligencias, falta de inversión y decisiones políticas que han permitido que las compañías privadas de agua continúen contaminando el medioambiente. La historia sigue a dos vecinos jubilados que deciden investigar por qué el río Windrush, en los Cotswolds, ha dejado de tener el aspecto que recordaban. Lo que comienza como una preocupación local termina destapando un problema de dimensiones nacionales, mientras otros testimonios muestran las consecuencias humanas de una crisis que también ha dejado víctimas mortales.
La trama principal comienza en 2016, cuando Ashley Smith (David Thewlis), un expolicía acostumbrado a investigar casos de corrupción, y Peter Hammond (Jason Watkins), un profesor de matemáticas jubilado de Oxford, descubren que el río Windrush presenta una preocupante turbidez marrón. Las explicaciones de la compañía de agua responsable no les convencen, así que deciden investigar por su cuenta. La experiencia policial de Ash y la capacidad de Peter para analizar grandes cantidades de datos les permiten identificar patrones y reconstruir un problema que va mucho más allá de su entorno. Poco a poco, descubren las consecuencias de décadas de falta de inversión en las infraestructuras y una sucesión de vertidos de aguas residuales que han contaminado ríos y zonas costeras de todo el país.

