El euro digital no existe todavía, no es una criptomoneda y no viene a quitarte el efectivo. Es un proyecto del Banco Central Europeo para emitir dinero público en formato electrónico, que podría llegar en 2029 si los legisladores europeos aprueban su reglamento a tiempo. Esta guía es para quien ha oído hablar de él entre titulares alarmistas y quiere saber, con las fuentes oficiales delante, qué se ha decidido, qué sigue en negociación y qué significaría para el bolsillo de cualquiera.
Conviene empezar por el calendario, porque es lo que más se tergiversa.
En plena negociación legislativa: el Consejo y el Parlamento Europeo ya han fijado sus posiciones y negocian el texto final con la Comisión. Según las preguntas frecuentes del BCE, el Consejo de la UE adoptó su posición el 19 de diciembre de 2025 y el Parlamento la suya, en forma de mandato negociador, el 9 de julio de 2026, tras lo cual empezaron los trílogos entre las tres instituciones.
La ficha oficial del procedimiento en el Observatorio Legislativo del Parlamento Europeo confirma la secuencia: la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios votó el 23 de junio de 2026 abrir negociaciones y el pleno lo confirmó el 9 de julio. Según la Banca d’Italia, ese mandato salió adelante con 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones. El ponente que dirige el equipo negociador del Parlamento es el eurodiputado español Fernando Navarrete Rojas (PPE).

