Según explican los de Mountain View, Videostrong fabricaba modelos de TV box con Android que llegaban desde fábrica con una puerta trasera destinada a fines maliciosos. La empresa indica que los acusados vendían el uso de ese backdoor para cargar malware y controlar los aparatos de forma remota a través de botnets.

Uno de los socios de Google para desmantelar esta operación fue Synthient, que descubrió que la brecha de seguridad en los TV box con Android de Videostrong otorgaba a los hackers privilegios a nivel de sistema. Esto permitía llevar a cabo todo tipo de acciones, desde la gestión de archivos hasta la ejecución de código de forma remota.

La campaña atribuida a Videostrong no se limita a una marca o a un modelo de TV box con Android en particular. Los investigadores han señalado que los registros de la botnet XCPE están presentes en modelos que se venden bajo la denominación Mecool y YokaTV, entre otros.

"Videostrong monetizó la puerta trasera vendiendo acceso a afiliados delictivos e instalando los módulos de malware de dichos afiliados en los dispositivos infectados. Estos módulos secundarios llevaban a cabo fraudes publicitarios, incorporaban de forma silenciosa los dispositivos infectados a redes de proxies residenciales e instalaban malware adicional en los dispositivos comprometidos por XCPE. Asimismo, tomamos medidas para desmantelar los dominios de comando y control (C2) que operan estos módulos de los afiliados", indica Google.