Obviamente, el sujeto alrededor del que giran las imágenes es un tema delicado y mucha parte de su atracción se basa en el impacto. El día a día de Juan nos deja ver todo un catálogo de cadáveres, miembros mutilados y muchos métodos de conservación de cierto interés médico, pero que juegan con el shock de ver imágenes verídicas de la muerte, un tabú humano que encuentra aquí varias fases de horror, desde cuerpos enteros a seccionados y diseccionados.
Una rareza maldita del cine español más insólito
Obviamente, el tema en cuestión hizo que el documental no tuviera muy buena suerte. La Dirección General de Cinematografía bajo el Gobierno de UCD la calificó como "S", una letra normalmente reservada para los filmes de destape más picantes pero no porno, y además estaba rodada en 16mm lo que la alejó de los requisitos de calidad mínimos para la distribución en salas comerciales, con lo que su carrera tuvo poco recorrido y fue relegada al olvido hasta convertirse en una película maldita.
'Cada ver es…' se desliga de ser un documental médico cualquiera para enseñar carnicería desde su inicio. Empieza con planos fijos de una morgue, en silencio y con golpes secos de montaje que plantean un escenario desangelado y siniestro. El ruido de la copia genera una textura acústica incómoda, dura pero sólida. Lo puedes comprobar en este vídeo disponible en YouTube.

