La ganancia inicial. En redes sociales es bastante frecuente ver cómo se promete que en las primeras semanas es cuando hay una gran ganancia muscular. Esto es algo que puede crear cualquiera, puesto que en el momento de acabar un ejercicio y en las horas posteriores es frecuente ver el músculo 'hinchado'.

Es un espejismo. Aquí un estudio clásico publicado en 2016 analizó a 10 jóvenes no entrenados para entender qué ocurría en las primeras semanas de entrenamiento. Lo que vieron fue que en la semana 3, el área de sus cuádriceps había aumentado un 2,7% y a las 10 semanas un 10,4%. El problema es que este aumento tan prematuro estaba acompañado de edema inducido por el daño muscular, por lo que este cambio en el volumen no debe etiquetarse como hipertrofia pura sin descontar la inflamación.

Esto mismo se vio también en un estudio hecho en 2011, donde tras medir semanalmente a 25 hombres sedentarios se concluyó que la hipertrofia estructural y real no empieza a consolidarse hasta las semanas 3 o 4, alcanzando un +9,6% a las 8 semanas. Pero ese "crecimiento" es en gran medida debido a la reparación del daño que se ha hecho sobre el músculo.