23 colores. Lazuli dispondrá de un espejo primario de 3 metros, por lo que es más grande que el del Hubble, y será capaz de observar el cielo en 23 colores, desde la luz visible hasta el infrarrojo cercano. También dispondrá de un espectrógrafo, que le permitirá discernir la composición de los objetos celestes gracias al análisis de la luz que estos emiten o reflejan.
Su instrumento principal. Más allá de su amplio rango de colores y su análisis espectral, Lazuli destaca por un instrumento llamado ExtraSolar Coronagraph (ESC). Su objetivo es bloquear la luz de estrellas lejanas para que esta no interfiera con la luz que reflejan los planetas que giran en torno a ellas. Dicho a muy grosso modo, creará pequeños eclipses artificiales para centrar toda la atención en los exoplanetas que se quieran analizar.
27 candidatos. Dos científicos de las Universidades de Michigan y Arizona han publicado recientemente un estudio en el que se exponen 27 exoplanetas gigantes que serían candidatos ideales para que Lazuli los estudie. Esto no quiere decir que sean necesariamente los que se van a estudiar, pero sí parecen ser buenos candidatos.

