Esa tensión acaba de trasladarse a la justicia europea. Este martes, 3 de noviembre, el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Maciej Szpunar, ha concluido que Gemini puede vulnerar los derechos de los editores cuando recupera y reutiliza sus publicaciones para generar respuestas en determinadas circunstancias. Su interpretación supone un revés para Google y abre una posible vía para futuras reclamaciones económicas por parte de los medios. Sin embargo, hay un matiz importante: se trata de unas conclusiones no vinculantes, por lo que todavía corresponde al tribunal pronunciarse mediante una sentencia.
Para entender el origen de esta disputa tenemos que trasladarnos a Hungría. Allí, Like Company, una empresa que gestiona varios portales informativos, emprendió acciones legales contra Google al considerar que Gemini utilizaba sus publicaciones sin autorización para elaborar respuestas. El expediente judicial recoge un ejemplo concreto relacionado con una noticia sobre Kozsó, un cantante húngaro que quería instalar un acuario con delfines junto al lago Balatón. El asistente generó un resumen detallado a petición de un usuario, lo que llevó a la editora a cuestionar el uso de sus contenidos. Ante las dudas sobre la legislación aplicable, un tribunal húngaro decidió consultar al TJUE.

