• Qué contó: que en el rodaje de El graduado, de 1967, una escena con 27 cachetadas y una toma bajo el agua al día siguiente le perforaron un tímpano.
  • Dónde: en un adelanto de su autobiografía, Look at Me, publicado por la revista The New Yorker.
  • Cuándo sale el libro: el martes 10 de noviembre de 2026, en Estados Unidos.
  • El director: describe a Mike Nichols como cercano en los ensayos e irritable durante la filmación.

Dustin Hoffman recordó el rodaje de El graduado, la película de 1967 que lo convirtió en estrella, como una etapa de inseguridad, tensión con el director y lesiones. "Fue una experiencia terrible rodar la película que cambió mi vida", escribió.

El texto salió en The New Yorker como adelanto de Look at Me, su autobiografía, que llega a las librerías de Estados Unidos el martes 10 de noviembre.

Por qué no quería el papel

Hoffman tenía 29 años cuando consiguió el papel de Benjamin Braddock. No quería ni hacer la audición: sentía que su aspecto y sus orígenes judíos no encajaban con el joven acomodado de la novela de Charles Webb.

"Allí estaba yo, protagonizando una película de Mike Nichols, el director del momento, pero sentía que no tenía derecho a estar allí", cuenta. Nichols llevaba casi dos años buscando protagonistas, y se habían barajado nombres como Robert Redford y Candice Bergen.

La relación con Mike Nichols

Según el relato del actor, Nichols se mostró cercano en los ensayos, pero durante la filmación estaba irritable y "frecuentemente malhumorado". Hoffman dice que a menudo sentía que lo iban a despedir.

"Cuando estábamos rodando algunas de las secuencias más famosas, recuerdo haber pensado: no tengo ni idea de lo que estoy haciendo", escribe. Muchos años después, agrega, Nichols le reconoció que había proyectado en Benjamin parte de su propia historia.

La escena de las 27 cachetadas

Benjamin llega empapado por la lluvia a la habitación de Elaine, interpretada por Katharine Ross, y le confiesa su aventura con una mujer mayor. Ella descubre que es su madre, la señora Robinson, y debía abofetearlo.

"Nos hizo repetir la escena 27 veces. Mike no paraba de decirle que me pegara, que me pegara más fuerte", cuenta Hoffman. Ross temía lastimarlo y él le pidió que no le pegara en la oreja, pero varias veces falló.

"Terminé mareado ese día, y Mike ni siquiera usó la bofetada en la película", recuerda.

El tímpano perforado

Al día siguiente tenía que filmar bajo el agua, con un traje de buceo, en una pileta. "Cuando salí a la superficie para respirar después de algunas tomas, me salía sangre del oído", escribe.

Atribuye la lesión a los golpes del día anterior y a la presión del agua. La producción lo llevó a un especialista en Beverly Hills.

Hubo otro mal momento en la escena en que Benjamin corre hacia la iglesia para frenar la boda de Elaine. Se filmó con un calor extremo en California y, tras repetirla muchas veces, terminó deshidratado y a punto de desmayarse.

Qué fue El graduado

La película se estrenó el 22 de diciembre de 1967 y tuvo siete nominaciones al Oscar, entre ellas la primera de Hoffman. Nichols ganó el premio a mejor director. Con Anne Bancroft como la señora Robinson, quedó entre los clásicos del cine estadounidense.