¿Qué ha pasado? Explican nuestros compañeros de Motorpasión que Alemania y Francia han llegado a un acuerdo para potenciar la producción europea de vehículos a cambio de relajar las normativas de emisiones que la Unión Europea ha impuesto a los fabricantes que quieren vender coches en nuestro mercado.

La noticia saltó después de que Friedrich Merz, canciller alemán, anunciara el acuerdo una vez terminó el Consejo Europeo del pasado viernes. El máximo responsable alemán definió esta decisión como "histórico" aunque el desbloqueo en las normas atascadas que tienen que salir adelante en el Consejo de la Unión Europea y la Eurocámara sigue en el aire.

¿De dónde viene todo esto? A principios de esta década que estamos viviendo, la Unión Europea confirmó la agenda verde descarbonizadora que tenía por delante. Después del Diéselgate se decidió que el continente debía dar pasos adelante para limpiar su industria, un camino que después de diversas decisiones apostaba por prohibir la venta de coches con motores de combustión a partir de 2035. Tampoco ayudó saber que la industria alemana había estado reuniéndose en secreto para frenar avances en materia antiemisiones.