TL;DR: si vas a comprar un móvil o una tablet en la Unión Europea, la caja y la ficha de la tienda tienen que mostrarte una etiqueta con seis datos medidos con la misma prueba para todas las marcas: clase energética, autonomía por carga, resistencia a caídas, ciclos de batería, reparabilidad y protección IP. Esta guía explica cómo leer cada uno, qué esconde el código QR y qué obligaciones de fabricación vienen con ella. Es útil para comparar dos modelos de precio parecido sin fiarte solo del marketing.

La etiqueta nace del Reglamento Delegado (UE) 2023/1669, que la Comisión adoptó el 16 de junio de 2023 y que es aplicable desde el 20 de junio de 2025. Ese mismo día entró en juego su norma hermana, el Reglamento (UE) 2023/1670 de diseño ecológico, que fija lo que el aparato tiene que cumplir por dentro.

Afecta a los teléfonos inteligentes con pantalla táctil de entre 4 y menos de 7 pulgadas y a las tabletas pizarra de 7 a menos de 17,4 pulgadas, sin teclado fijo y con un sistema operativo de móvil. Así lo definen los artículos 1 y 2 del reglamento.

Quedan fuera los dispositivos con pantalla flexible que se enrolla y desenrolla y los teléfonos para comunicaciones de alta seguridad. La página de la Comisión sobre móviles y tabletas en el marco de etiquetado energético añade un matiz útil: las tabletas que funcionan con un sistema de ordenador, tipo Windows y con teclado desmontable, no entran en esta categoría.