Cientos de testigos, imputados que se repiten en un caso y en el otro, y reglas de un juicio que se desarrollará en la misma sala que las audiencias del caso Cuadernos. Así se prepara, en los papeles, el debate oral y público de Los Sauces y Hotesur. Por ahora el tribunal oral los partió en dos juicios sucesivos, pero podrían terminar juntos, en función de lo que disponga la Cámara de Casación y comenzar el próximo viernes.
La expresidenta Cristina Kirchner y su hijo, el diputado Máximo Kirchner, forman parte de la nómina de acusados en el juicio en ciernes. El caso conocido como “Hotesur - Los Sauces” investiga si existió una asociación ilícita entre funcionarios y empresarios que inyectaban el dinero proveniente de contratos con el Estado o de beneficios impositivos en empresas de la familia Kirchner.
En Los Sauces se indaga la relación entre las compañías de Lázaro Báez y del Grupo Indalo, de Cristóbal López y Fabián de Sousa, con alquileres de las propiedades de la familia Kirchner.
En Hotesur, la acusación apunta contra las empresas de Báez que reservaban habitaciones en los hoteles Alto Calafate y Las Dunas, que supuestamente no usaban. Por esa vía, los Kirchner recibieron más de $28 millones entre 2008 y 2015.

