Imprescindibles para circular. San Francisco introdujo el sistema de disquetes en 1998, justo el año en el que Apple le quitaba la disquetera a su iMac G3. Mientras el mercado informático comenzaba a darle la espalda, para el metro ligero de San Francisco los disquetes eran esenciales.
El sistema basado en disquetera, bautizado como Automatic Train Control System, sigue funcionando a día de hoy como lo hacía en 1998. Cada mañana, los operarios deben cargar el software a mano metiendo los disquetes en las unidades centrales. Pese a parecer arcaico, este sistema funciona con fiabilidad. El problema es doble: que el soporte magnético corre el riesgo de perder datos y cada vez hay menos programadores especializados en lenguajes de los años noventa.
Adiós a un dinosaurio. Para modernizar su infraestructura, la entidad de transportes de San Francisco lleva años sumergida en un plan. Tras arrancar el proyecto en 2018, la entidad aprobó en 2024 un contrato con Hitachi Rail de unos 212 millones de dólares, dentro de un plan de modernización valorado en unos 700 millones. Aparte de renovar la red de transporte, el plan prevé sustituir por completo el sistema de gestión por disquetes.

