El fantasma del crunch. Son decenas de miles los desarrolladores despedidos en la industria desde 2023, y la matriz de Rockstar figura en esa lista: Take-Two comunicó en abril de 2024 un plan para reducir su plantilla en torno a un 5% y ahorrar más de 165 millones de dólares al año. Pero en ese contexto, Rockstar emprendió un movimiento en la dirección contraria, con un crecimiento fuerte en India y una oficina nueva en Los Ángeles. Parte de esa contratación tenía que ver con no repetir el infernal desarrollo de 'Red Dead Redemption II', con semanas de 60 horas. Jennifer Kolbe, responsable de publicación, prometió a la plantilla que GTA VI no se terminaría a base de crunch. Ella misma reconoce que el resultado "no ha sido perfecto".
Meter más gente fue una de las soluciones, junto a calendarios más realistas y días libres a cambio de horas extra.Y aún así, faltaban manos: cuando calcularon cuántos NPC tenían que escribir y animar, las previsiones fueron "horribles", y Rockstar montó en Los Ángeles un estudio dedicado solo a eso. Phil Hooker, otro de los jefes de desarrollo, vincula ese cuello de botella al cambio de fecha. El juego, prometido para 2025, pasó a mayo de 2026 y después al 19 de noviembre. Kolbe recuerda que Strauss Zelnick, consejero delegado de Take-Two, recibió la segunda petición de aplazamiento con un "dime que es broma".

