Por qué importa. Hasta ahora, la UE no tenía un límite común para el efectivo. Algunos países fijaban límites estrictos a los pagos en efectivo, otros apenas los limitaban, por lo que muchos podían aprovechar este agujero legal para delinquir. Bruselas afirma que el paquete de medidas, adoptado en mayo de 2024, pretende cerrar esas lagunas. El reglamento es directamente aplicable, por lo que los gobiernos no necesitan aprobar sus propias leyes para que el límite surta efecto.

En detalle. En el artículo 80 del reglamento aparece especificada esta nueva limitación a la hora de pagar en efectivo. Y es que según la normativa, cualquier persona que comercie con bienes o preste servicios solo podrá aceptar o realizar pagos en efectivo por un importe máximo de 10.000 euros, o su equivalente en otra moneda:

No aplica a particulares. Los pagos entre particulares en los que ninguna de las partes actúe como profesional no cuentan. Por otra parte, estarían exentos de este límite los pagos o depósitos realizados en un banco, emisores de dinero electrónico y proveedores de servicios de pago. Por lo tanto, un depósito en efectivo superior a ese límite en la ventanilla de tu banco tampoco estaría prohibido.

Junto a ello, para las transacciones en efectivo de 3.000 euros o más, las empresas cubiertas por las normas antiblanqueo están obligadas a identificar al cliente.