Hay mitos que dicen que un edredón nórdico sin lavar durante seis meses acumula hasta 20.000 ácaros vivos, lo que puede hacer saltar todas las alarmas. Pero la realidad es que no es algo que esté del todo contrastado y el estudio en el que se basa cuenta con mucho sesgo a sus espaldas.
Y es que ahora mismo no tenemos un estudio científico que nos diga una frecuencia de lavado estrella, pero sí que hay recomendaciones que apuntan a que la funda nórdica habría que lavarla cada dos semanas a 60 ºC, ya que la grasa corporal y los ácaros terminan traspasando la tela hacia el interior del relleno.
El relleno no necesita un lavado constante, como apunta un ensayo hecho sobre niños asmáticos que nos apunta a que hay que lavar el edredón y la almohada cada tres meses. Sin embargo, los fabricantes de los plumones relajan esta frecuencia y sugieren hacerlo tan solo una vez al año.
La técnica importante más que la frecuencia de lavado, puesto que, como ocurre cuando vamos a lavar nuestras sábanas, lo importante es hacer un lavado a una temperatura que ronde los 60ºC para poder acabar con los ácaros. Aquí tenemos trabajos clásicos de la década de los noventa que apuntaban a que el agua a 55 ºC acababa con todos los ácaros, mientras que un lavado a 40 ºC apenas elimina a un 6,5%.

