Ante la posibilidad de que Pro y La Libertad Avanza (LLA) sellen un acuerdo en la ciudad de Buenos Aires para los comicios de 2027, el sector del exjefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta, el Partido Justicialista (PJ) y la Unión Cívica Radical (UCR) exploran conversaciones preliminares en tren de armar un gran frente electoral opositor para competir por la Jefatura de Gobierno, hoy en manos de Jorge Macri, quien ya anunció que buscará la reelección.

Aunque todavía están “frías”, las negociaciones entre Pro y LLA y la chance de que los comicios se realicen junto a los nacionales aceleran los diálogos en la oposición y empujan a espacios de signos muy diversos a evaluar un armado conjunto. También pesa el sistema de balotaje: si ningún candidato supera el 50% en las generales, los dos más votados se miden en una segunda vuelta. Frente a un Pro que gobierna la Capital desde 2007 y a libertarios que cosecharon grandes resultados en el distrito desde su irrupción, la oposición comienza a cerrar filas.

Los diálogos son “súper preliminares” e “informales” y están lejos de cerrar un acuerdo, pero la posibilidad de converger está puesta sobre la mesa.

En ese escenario de incipientes conversaciones ya asoma un actor que incomoda a varios de los involucrados: La Cámpora. Aunque tiene un peso menor en la Capital –comparado con su fortaleza a nivel nacional–, su sola presencia en una alianza crispa a referentes de sectores que integraron coaliciones como Cambiemos.