El tema principal de la Argentina es la incertidumbre global. Es la preocupación de todos los países. No solamente de los estados, sino también de los que tienen que tomar decisiones económicas. Empresariales y, sobre todo, financieras. Es lo que más importa a los consumidores porque está pegando sobre una materia que impregna a toda la economía: la energía, más que nada en los precios de los combustibles, que empuja a la inflación.

Esa incertidumbre se debe a varios fenómenos bastante extraños. Uno muy inusual: hay dos guerras simultáneas, algo que no es fácil de ver en la historia, con elementos que están entrelazados y con actores que están en ambos conflictos, como Estados Unidos.

El primer tema que afecta mucho a los combustibles es la guerra de los Estados Unidos e Israel contra Irán. Es la última derivada de un ataque terrorista, el de Hamas, que lamentablemente pocos recuerdan. Es el punto inicial en la línea de acontecimientos que se sucedieron desde aquel momento hasta ahora.

Esta guerra no tiene fin. Donald Trump no le encuentra una salida. Tenemos noticias de que los iraníes proponen una tregua que signifique liberar el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo es la forma que tiene EE.UU. de asfixiar a Irán en sus exportaciones de petróleo. Plantean terminar con ese conflicto, pero desde los Estados Unidos exigen un desmantelamiento del plan nuclear, que en Teherán se niegan a conceder.