Carolyn Marvin, una profesora retirada de comunicación de la Universidad de Pensilvania, de 78 años, fue arrestada y esposada tras negarse a cederle el paso a un robot de delivery de la empresa Uber Eats, un tipo de carrito autónomo de reparto que se ha vuelto muy popular en algunas ciudades de Estados Unidos.
El incidente ocurrió a metros del emblemático Reading Terminal Market en el centro de Filadelfia. Según los reportes policiales y de testigos, Marvin interrumpió la marcha del robot interponiéndose en su trayectoria sobre la vereda. La escena atrajo rápidamente la atención de los transeúntes, dividiendo a los testigos entre quienes apoyaban su manifestación y quienes cuestionaban su accionar.
Cuando los oficiales de policía acudieron al lugar tras se llamados por disturbios, le ordenaron reiteradamente a la mujer que despejara la vía. Ante su negativa, amparada en su derecho constitucional a la protesta en espacios públicos, los agentes la esposaron y la trasladaron a la sede policial, donde se le emitió una citación por conducta alteradora del orden público.

