Lo que antes era una disputa compleja por un territorio cargado de historia, memoria y agravios generacionales se ha convertido en una trama que no siempre consigue dar voz a todas las partes. De hecho, el tercer episodio de la segunda temporada vuelve a situar a Broken Rock en el centro de la acción, pero también evidencia las dificultades del spin-off para desarrollar con la misma profundidad el conflicto indígena.

Uno de los grandes aciertos de 'Yellowstone' fue presentar a Thomas Rainwater (Gil Birmingham) como algo más que un antagonista de John Dutton (Kevin Costner). El líder de Broken Rock luchaba por recuperar unas tierras que habían pertenecido a sus antepasados, mientras que John defendía el rancho como el legado de su familia. Aunque sus objetivos chocaban frontalmente, la serie explicaba las razones históricas y personales que había detrás de cada postura. De esta manera, el conflicto nunca se reducía a una lucha entre buenos y malos, sino que reflejaba una disputa territorial que se remontaba a varias generaciones y cuyas consecuencias seguían condicionando el presente.