- Qué se decidió: el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (ITLOS) fijó para el martes 10 y el miércoles 11 de noviembre de 2026 la audiencia del caso de la Argentina contra el Reino Unido por el petróleo en Malvinas.
- Qué pide la Argentina: medidas provisionales para frenar el proyecto petrolero Sea Lion, al norte de las islas, y nuevos permisos británicos en la zona en disputa.
- Quién lo decidió: el presidente del tribunal, el juez camerunés Maurice Kamga, con una orden del martes 20 de octubre.
- Qué sigue: una audiencia pública en Hamburgo, transmitida en vivo. Lo que resuelva el tribunal es obligatorio para las dos partes.
Qué decidió el tribunal
El ITLOS, con sede en Hamburgo, informó la fecha en un comunicado del martes 20 de octubre. El caso figura en su lista de casos con el número 37: “Caso sobre la explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sudoccidental (Argentina c. Reino Unido)”.
La audiencia será en la sala principal del tribunal y estará abierta al público. Se podrá seguir en vivo por la web del ITLOS, que después publicará la grabación y las versiones taquigráficas.
Qué pidió la Argentina
La Argentina presentó el pedido el martes 13 de octubre, según el comunicado de esa fecha. Solicita que el tribunal ordene al Reino Unido:
- impedir el inicio o la continuación de la explotación de hidrocarburos del proyecto Sea Lion, en la cuenca norte de Malvinas;
- no usar la información obtenida en la exploración en perjuicio de los derechos argentinos;
- dejar de impedir que la Argentina cumpla con su obligación de proteger el medio marino de la zona en disputa;
- abstenerse de medidas que agraven la disputa, en especial nuevos permisos de explotación.
El escrito tiene 49 páginas y lo firmó el embajador Mario Oyarzábal como agente ante el tribunal, según Infobae.
Cómo sigue el caso
El pedido se basa en el artículo 290, párrafo 5, de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). Esa norma permite pedir medidas provisionales mientras se arma el tribunal arbitral que tratará el fondo de la disputa.
Ese arbitraje lo inició la Argentina el lunes 28 de septiembre. En su demanda sostiene que el Reino Unido viola la obligación de no tomar medidas unilaterales en zonas en disputa dentro del proceso de descolonización que lleva la ONU.
Para dictar medidas, el ITLOS tiene que considerar que el tribunal arbitral sería competente a primera vista y que la situación es urgente. No se pronuncia sobre la soberanía de las islas.
El proyecto Sea Lion
El yacimiento está a unas 107 millas náuticas al norte de Malvinas. Lo lideran la israelí Navitas Petroleum, con el 65%, y la británica Rockhopper Exploration, con el 35%. Las empresas prevén empezar a producir en el primer trimestre de 2028.
Según Clarín, el anuncio tensó la relación de Milei con el Reino Unido y con Chile, por el apoyo logístico que se da desde Punta Arenas. La Nación vinculó con esa disputa la decisión de Milei de retomar la Base Naval Integrada de Ushuaia, que sumó una licitación el mismo martes 20.
Quiénes integran el tribunal
El ITLOS tiene 21 jueces de distintos países. Su vicepresidenta es la argentina Frida María Armas Pfirter, que dirigió durante más de 25 años la comisión que extendió la plataforma continental del país.
El Reino Unido no tiene un juez propio en el tribunal, pero puede designar uno ad hoc para este caso. La Argentina ya acudió al ITLOS en 2012, cuando logró que se liberara la Fragata Libertad, retenida en Ghana.
Qué dice el Reino Unido
La ministra británica de Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, dijo en la Cámara de los Comunes que el pedido no invalida las licencias de las islas. Según Infobae, confirmó que el Reino Unido participará del proceso y cumplirá sus obligaciones internacionales.
La Nación, citando al diario The Guardian, informó que Londres pidió a Interpol que considere políticas las eventuales solicitudes argentinas de detención vinculadas a Sea Lion. La Cancillería negó haber pedido la detención de ejecutivos.
Diplomáticos consultados por La Nación advirtieron que una mención del tribunal a la autodeterminación de los isleños podría afectar el reclamo argentino.

