Una de las películas más divertidas del año
Pero no es imposible hacer algo remarcable con una obra extranjera, y Olivia Wilde lo ha demostrado con ‘La invitación.’ (’The Invite.’), que tiene tanta personalidad propia que casi tienes que aclarar que es un remake de ‘Sentimental’ de Cesc Gay (que tiene un montón de adaptaciones en varios países más). La directora y protagonista ha cogido el material y lo ha reinterpretado lo suficiente para hacer algo especial además de una de las comedias más divertidas del año.
‘La invitación.’ ya logra marcar diferencias en una propuesta visual exquisita que dista de la contención más teatral que Gay impone en su película, que adapta su propia obra de teatro. Wilde hace una puesta en escena donde los actores mantienen libertad de movimiento y dinamismo mientras la cámara explora todos los ángulos posibles del apartamento donde tiene lugar toda la cinta.
A partir de aquí hay spoilers, tanto de ‘La invitación.’ como de ‘Sentimental’.

