TL;DR: puedes llevarte tu número de móvil, y tu fijo si no cambias de domicilio, a cualquier otra compañía. Se pide a la nueva, no a la antigua, y la ley fija que el número quede activo en un día hábil desde la fecha acordada. Lo que no desaparece al cambiar es la permanencia: si la tienes, la penalización debe ser proporcional a los días que te faltan. Esta guía es para quien está pensando en cambiar y quiere saber qué le puede costar y qué hacer si algo falla.
Cambiar de operadora es un trámite masivo en España. Según la CNMC, solo en julio de 2026 se portaron 491.629 números móviles, un 1,4 % más que un año antes, y 89.367 fijos. Las reglas del juego están en la Ley 11/2022, General de Telecomunicaciones, en la ley de consumidores y en la Carta de derechos del usuario de 2009, que sigue publicada en el BOE como norma vigente. Esto es lo que dicen, paso a paso.
Paso 1: mira tu permanencia antes de mover un dedo
La portabilidad es un derecho; la permanencia, un compromiso que firmaste a cambio de algo, normalmente un descuento o un móvil a plazos. Cambiar de compañía no la anula, pero la ley limita cuánto te pueden cobrar.

