Esta guía es para quien quiere un asistente de IA que recuerde sus instrucciones y sus documentos sin tener que pegarlos en cada conversación. La foto ha cambiado en el otoño de 2026: OpenAI tiene prevista la retirada de los GPT personalizados para el 11 de diciembre de 2026 y los migra a plugins; Google convierte los Gems en skills a partir de noviembre de 2026 en cuentas personales; y los Proyectos de Claude siguen en pie, con una versión nueva en pruebas. Si vas a montar uno desde cero, empieza por guardar tus instrucciones fuera de cualquier plataforma.

¿Qué es exactamente un asistente personalizado?

Es un chatbot con tres capas fijas: unas instrucciones que se aplican siempre, unos archivos de conocimiento que consulta antes de responder y, en algunos casos, aplicaciones conectadas. La idea es no repetir contexto: el asistente «sabe» quién eres, cómo quieres las respuestas y con qué documentos trabajas.

En Claude, por ejemplo, un proyecto tiene su propio historial de chats y su base de conocimiento, y las instrucciones del proyecto se aplican a todas sus conversaciones. Un matiz que pilla a mucha gente: el contexto no se comparte entre chats del mismo proyecto salvo que lo añadas a esa base de conocimiento.