Hay dudas con los números. La historiadora Élisabeth Clementz ha querido revisar exactamente todo lo que ocurrió en este momento, y para ello consultó las fuentes más antiguas que tenemos. El ejemplo más claro data del 15 de julio de 1518, cuando el escribano Sebastian Brant registró el caso de una mujer aquejada por el "mal de San Vito", la cual no podía dejar de bailar y acabó contagiando a otras personas con su 'ritmo'.
Este primer caso ha sido conocido por la historia como "Frau Troffea", aunque este nombre es casi con total seguridad una invención histórica. Fue ideado por el médico Paracelso, quien bautizó a la mujer con un término en griego que significa "la que hace girar", pero que no parece tener una mayor trascendencia.
Hay más dudas. Además de esta invención en el nombre, también hay problemas con el número de casos que nos han llegado hasta el día de hoy. Y es que, si revisamos la documentación de la que disponemos a día de hoy, encontramos que no se recoge la muerte de ningún paciente ni se hace el recuento masivo de enfermos. Lo único que tenemos son algunos nombres que proceden de las familias que tuvieron que pedir ayuda económica a las autoridades.
Pero lo importante es que, según los registros de Brant, apenas había unas cincuenta personas bailando de día y de noche. Una cifra que dista bastante de las 400 que nos ha llegado a través de la cultura popular.

