Una pyme recibe la factura que esperaba de su proveedor habitual, con el logo de siempre y el importe pactado. Paga. Días después, el proveedor reclama el dinero: el número de cuenta del correo no era el suyo. El ejemplo lo usa INCIBE en su guía para empresas y resume uno de los fraudes más rentables que existen.
Esta guía es para autónomos, gestorías y pequeñas empresas que pagan facturas por transferencia. Explica las dos variantes más comunes, el fraude del cambio de cuenta bancaria y el del falso CEO, qué ha cambiado con la verificación obligatoria del beneficiario en las transferencias en euros y un protocolo de comprobación que cualquier oficina puede aplicar mañana.
¿En qué consiste el fraude del cambio de cuenta bancaria?
El delincuente se hace pasar por un proveedor y cambia el IBAN de una factura para que la transferencia acabe en una cuenta que controla él. En inglés se llama BEC (Business Email Compromise), compromiso del correo corporativo.

