Ese lugar está en Oslo y se llama FLOP Museum. El proyecto nació en 2025 y desde el 15 de abril de 2026 cuenta con una sede en la capital noruega dedicada a reunir productos e ideas que el propio museo considera grandes "flops". Detrás está Steffen Kalve, fundador del proyecto y antiguo empleado de Google. Esta etapa tiene además fecha de caducidad: la web del museo anuncia que este será su último otoño en Oslo y que después los objetos saldrán al mundo, aunque todavía no ha detallado cuál será su próximo destino.
Una vez dentro, la escala sorprende. FLOP Museum reúne más de 270 objetos y mantiene alrededor de 100 expuestos al mismo tiempo, suficientes para recorrer décadas de apuestas comerciales que no terminaron como sus responsables esperaban. Algunas piezas resultarán inmediatamente reconocibles; otras obligan a detenerse para entender cómo llegaron siquiera al mercado. Esa variedad es parte de la gracia del recorrido: aquí pueden convivir unas gafas inteligentes de Google con una bebida transparente, una muñeca conectada o una máscara facial eléctrica.

