La atmósfera política del Senado ha virado en el último mes a un aire espeso, cargado de sospechas y desconfianzas que se traduce en un paulatino y sostenido alejamiento de varios legisladores de la oposición dialoguista, que empiezan a mirar a través del prisma electoral a Javier Milei y a sus principales espadas políticas.
Esa rebeldía ya tuvo algunos episodios públicos, pero se apresta a sumar un nuevo y revelador capítulo con la posibilidad de que un grupo de senadores que supieron ser habituales aliados del oficialismo decidan impedir que la libertaria neuquina Nadia Márquez asuma la presidencia de la estratégica Comisión de Acuerdos.
La movida, que por estas horas va sumando apoyos y que podría concretarse dentro de dos semanas, sería un auténtico cachetazo político para la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que se encargó en persona de comunicarle a Márquez, y de filtrarlo a algunos medios de comunicación, que era su elegida para reemplazar al fallecido riojano Juan Carlos Pagotto.
Este diario dio cuenta hace dos semanas del malestar que generó en los aliados de la oposición dialoguista la actitud de la senadora, que apenas cuatro horas después de la muerte de su compañero de bloque estaba enviando mensajes a varios miembros de Acuerdos comunicándoles que era la elegida por la hermana presidencial y pidiendo que la votaran como presidenta en la siguiente reunión de la Comisión.

