Elizabeth Barron es su directora ejecutiva y ha contado a Reuters que tiene una sola empleada a tiempo completo (ella misma) y 14 contratistas, la mayoría a tiempo parcial. La junta es voluntaria y la financiación procede de donaciones y subvenciones. Vamos, que la foto de stock que ves ilustrando la portada del artículo podría ser real.
Cronología de una crisis con incógnitas. El problema viene de lejos: la fundación identificó una de las vulnerabilidades allá por 2024 durante una revisión de seguridad, pero entonces no encontraron una vía de explotación conocida y su corrección era difícil. En 2026, la vulnerabilidad se descubrió de forma externa: la firma de ciberseguridad Calif avisó al equipo el 11 agosto, OpenAI llegó también hasta allí por su cuenta y Wiz informó a la fundación el 24, tras cinco días de investigación. El 20 de octubre se filtraron los identificadores de los dos fallos y el proyecto adelantó un día la publicación, como recoge Simon Willinson.

