Antes de convertirse en uno de los actores más reconocidos de la Argentina, Eduardo Blanco soñaba con un futuro muy diferente: quería ser futbolista profesional. Sin embargo, sus padres no estaban de acuerdo con que siguiera ese camino y terminaron frustrando sus aspiraciones deportivas. Este domingo, durante su visita a Almorzando con Juana (eltrece), el intérprete recordó aquella etapa de su infancia.

La anécdota surgió durante una conversación sobre fútbol en la mesa que conduce Juana Viale, de la que también participaron Julia Calvo, Darío Lopilato y Luli Ofman. Después de que Lopilato recordara una lesión que había sufrido mientras practicaba ese deporte, Blanco contó que también había imaginado una carrera dentro de la cancha.

“Me hubiera encantado ser futbolista, pero no sé si me daba”, reconoció. Ante la consulta de Viale, confirmó que había llegado a probarse en Platense cuando tenía 12 años. “Donde está la cancha de Platense ahora, en realidad estaba el club y yo vivía ahí en Florida, en Vicente López. Y entonces con un montón de compañeros nos fuimos a probar”, recordó. Cuando le preguntaron en qué posición jugaba, respondió que era número 9, delantero.

Aunque el fútbol era una de sus grandes pasiones, sus padres tenían otra idea sobre el futuro de su hijo. Según explicó, en aquella época la imagen que se tenía de los jugadores profesionales era muy distinta de la actual y existía cierta preocupación por la continuidad de los estudios.