Ponerme la Fitbit Edge en la muñeca fue como volver a los tiempos en los que usaba una Band: es mucho más cómoda que llevar un smartwatch y no he tenido que prescindir de demasiado por el camino. Google evoluciona el espíritu de las primeras Fitbit para conseguir un dispositivo de calidad, con todo lo necesario para medir la actividad diaria y preparada para el deportista que se inicia en los entrenamientos semanales.
Su gran baza es la ligereza y la comodidad. Está a un giro de muñeca de ofrecer toda la información y te sigue el ritmo durante semana sin que tenga que pasar por el enchufe. Se compagina a las mil maravillas con Gemini y el entrenador de Google Health Premium, aunque algunas funciones son de pago: los planes de entrenamiento personalizados y parte de la interpretación avanzada de los datos quedan detrás de una suscripción (Google regala tres meses con la pulsera). Sin que esto implique que la Fitbit Edge pierda utilidad si no te suscribes.
Es un smartwatch "básico" para quienes no quieren dormir con un reloj enorme en la muñeca. Lástima que Google no incluya los pagos de Wallet: si la Fitbit Edge tuviera NFC sería el accesorio definitivo.
Google Fitbit Edge - Caja Negro Mate/Correa Deportiva obsidiana | Pulsera de actividad, entrenador de salud, seguimiento del sueño, pantalla intuitiva, batería de carga rápida, Android e iOS

