El iMac M6 se beneficia de las optimizaciones que trae el citado componente, que ya hemos visto implementado en el Mac mini. Puntualmente, las mejoras de rendimiento destacan en tareas vinculadas con la inteligencia artificial generativa, como la ejecución de modelos locales y la programación.

El iMac con chip M6 no será la primera elección de quienes deseen someter a su ordenador a cargas de trabajo de IA muy exigentes. Sin embargo, esa potencia del hardware sirve también para otras labores creativas que sí se adaptan mejor a este ordenador, como la edición de fotos, vídeos, audio y muchas más.

Es importante mencionar que el iMac con M6 se puede configurar con hasta 12 núcleos de CPU. Además, está disponible en dos versiones: una con dos y otra con cuatro puertos Thunderbolt. La primera cuenta con una CPU y una GPU de 10 núcleos cada una, mientras que la segunda introduce 12 núcleos de procesamiento y 12 núcleos gráficos. En ambas opciones se incluye un doble Neural Engine de 16 núcleos.

Si nos enfocamos en memoria y almacenamiento, el iMac M6 se inicia en 16 GB de RAM, aunque también se puede configurar con 24 o 32 GB. En cuanto al espacio interno, se puede elegir entre 256 GB, 512 GB, 1 TB y 2 TB. Vale aclarar que algunas configuraciones están atadas a otros cambios en el modelo. Por ejemplo, solo se puede elegir la capacidad máxima de RAM en el modelo de M6 más avanzado, cuyo almacenamiento se inicia en 512 GB.