World, el proyecto del escaneo de iris cofundado por Sam Altman, presentó el 18 de octubre en Money20/20, en Las Vegas, su primera oferta sectorial: World ID for banking and finance, un conjunto de pruebas criptográficas para que una entidad financiera pueda comprobar que al otro lado hay una persona y no un sistema automático.
El marco del anuncio es el fraude con IA. El problema del anuncio es lo que no trae.
Tres piezas. La aplicación de World ID, que agrupa tres tipos de prueba. World ID for Agents, con un conjunto de herramientas para desarrolladores llamado AgentKit que está «currently in beta», según el propio anuncio. Y World ID for Zoom, en marcha desde abril.
Las tres pruebas tienen niveles distintos de intrusión. La Proof of Presence es una comprobación rápida de vitalidad con un selfi en el móvil. La Proof of Attributes confirma datos de una credencial oficial —nacionalidad, mayoría de edad— revelando solo lo que se pide. Y la Proof of Human, la que da sentido a todo el sistema, requiere «a one-time visit to an Orb»: hay que pasar por el dispositivo que escanea el iris. Eso no ha cambiado; lo que se ha añadido son capas menos invasivas por encima.

