Te adelanto una cosa: es de esos móviles que estoy echando de menos cada día. Y esto es algo que este año sólo me había pasado con el Xiaomi 17 Ultra.
El Vivo X500 Pro Max es un gama premium con todas las letras que llega para dar un pisotón y que los que aún no conocían la marca sepan de qué va. Su principal arma son las cámaras tanto nativas como las posibilidades que ganamos con los teleconvertidores y el kit fotográfico. Es un smartphone para disfrutar con la fotografía, y es de los más redondos en este sentido que he probado en mi carrera.
La elección de MediaTek lo aleja de competir por el trono de la potencia que tienen Apple y los Android que apuesten por lo último de Qualcomm y, aunque el chip no es en absoluto malo y no nos ha dado ningún problema, en un gama premium en el que las diferencias se cuentan por detalles, este definitivamente es un punto a considerar. La batería, sin embargo, es espectacular, con dos días de uso intensivo sin problema que puedes alargar a dos y medio sin esforzarte mucho.
Y, sobre todo, es de esos móviles de los que es difícil señalar algo que no esté a la altura porque, sin ser un 'Ultra', es extremadamente redondo y de esos que echo de menos cada día ahora que ya no lo tengo en mi poder.

