El gobernador Josh Shapiro firmó el 22 de octubre la Artificial Intelligence Deceptive Advertising Act, que obliga a advertir cuando un anuncio contiene contenido modificado o generado con inteligencia artificial. Es la Act 99 de 2026 y entra en vigor sesenta días después, el 21 de diciembre.
Hasta aquí, lo que han contado todos. A partir de aquí, el texto de la ley dice cosas distintas de lo que se ha publicado.
Menos de lo que parece. La obligación recae sobre el anunciante —término que, por cierto, la ley no define— y solo se activa si el anuncio usa contenido sintético de un modo que cree una percepción falsa en el consumidor sobre la naturaleza, el origen o la autenticidad de los bienes o servicios anunciados. Hace falta además que actúe con conocimiento, temeridad o intención.
Es decir: no es etiquetado de IA. Es etiquetado de IA engañosa. Si usas IA y el resultado no crea una percepción falsa sobre el producto, la ley no te obliga a nada.

