De forma resumida, Anthropic ya está ganando dinero en su operativa diaria en términos ajustados. Su gran problema es la revalorización de los bonos convertibles con los que se financió, la mayoría en manos de Amazon, y que aumentan conforme la empresa lo hace; y su verdadero lastre son los compromisos de compra firmados con los hiperescaladores, unos 265.600 millones de dólares a 30 de junio de 2026, con plazos de hasta 20 años.
Todo esto y mucho más aparece en su S-1, el folleto que toda empresa estadounidense debe publicar antes de salir a bolsa.
Seguramente en noviembre sabremos cómo interpretan los mercados las cuentas de Anthropic. Hasta entonces, lo que tenemos son fragmentos más o menos viralizados del documento. Si uno es un entusiasta de la IA, resaltará la gran diversificación de ingresos de Anthropic —más de 11.900 clientes con más de 100.000 dólares de gasto anual, muy lejos de la concentración pregonada anteriormente; según el NYT, ningún cliente supera el 10% de la facturación anual de Anthropic—.

