Con su ópera prima, Balaban nos regaló una de las películas más sórdidas, inclasificables y transgresoras que se recuerdan por aquí, en la línea enfermiza de David Lynch pero también con el cachondeo oscuro de Danny DeVito.
Escrita por Christopher Hawthorne, y con parte de la música que Angelo Badalamenti había compuesto para la película pero que no convenció del todo al director, 'Parents' es una surrealista y pesadillesca historia de padres e hijos que se apoya tanto en el discurso narrativo del cartoon como en el cine arte. Todo eso y Randy Quaid, claro.
La película terminó acreditando a Jonathan Elias como músico principal, y viendo los resultados y la libertad de la propuesta, desde los créditos iniciales a los de cierre, queda claro que, a lo mejor, algo quebró en las cabezas de los implicados. El historial de Quaid es muy entretenido de leer, pero también está el curioso caso de Bryan Madorsky, el niño que protagoniza la película. Tenía 12 años y no volvió a trabajar en el cine. Era su primera película.
El pequeño Michael es un crío introvertido, no tiene muchos amigos y casi siempre tiene miedo. Sus omnipresentes padres tienen una presencia abrumadora y una personalidad bastante peculiar. Quaid es un padre autoritario y emocionalmente inestable. Su madre, encarnada por Mary Beth Hurt, parece algo más accesible, aunque puede que no sea consciente de la realidad en que viven.

