Javier Milei bajó la orden directa de no confrontar con Patricia Bullrich por sus desmarques constantes de la administración libertaria. La estrategia del Presidente no contaría con el aval de su hermana Karina, que a través de voceros comenzó a hacer notar su malestar con la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, que no oculta sus ambiciones electorales.

“A Karina le molesta”, dijo, sin eufemismos, una fuente con acceso directo a la secretaria general de la Presidencia sobre la forma en la que se mueve Bullrich.

Solo en los últimos días, Bullrich volvió a sacar un video que generó repercusión externa y ruidos internos, como viene haciendo desde febrero pasado, cuando al ritmo de “Vogue” de Madona, celebró el triunfo de la reforma laboral en el Senado casi como si hubiera sido un logro propio.

Desde entonces, también fue acumulando cada vez más gestos en los que mostró su diferenciación del rumbo original del Gobierno, tanto en medidas económicas, como este último domingo, cuando se transformó en la única dirigente del oficialismo en criticar los dichos del mandatario sobre quemar periodistas en la hoguera.