A finales de agosto el laboratorio de IA que dirige Sam Altman presentó Jalapeño, un chip optimizado para tareas de inferencia. Que OpenAI ya tenga sus propios semiconductores para IA no implica que vaya a dejar de comprar a Nvidia sus GPU. Al menos por el momento no ha confirmado que esta sea su intención. Además, como acabo de mencionar, Jalapeño es un chip para inferencia, de manera que las GPU de Nvidia siguen siendo importantes en el proceso de entrenamiento de sus modelos de IA.
Lo que es evidente es que OpenAI quiere reducir su dependencia de la compañía liderada por Jensen Huang. Las GPU de Nvidia tienen un coste muy alto y su disponibilidad oscila mucho debido a las dificultades que tiene TSMC, que es la empresa que las fabrica, a la hora de dar respuesta a la demanda. Además, controlar la fase de diseño de la lógica de estos chips le permitiría optimizarlos para entrenar sus propios modelos y resolver sus cada vez mayores necesidades de inferencia.

