Cinco físicos de la Northwestern University, en Illinois, han conseguido resolver y manipular uno a uno los estados cuánticos más bajos de un único positrón, la antipartícula del electrón. El trabajo se publicó el 21 de octubre en Physical Review Letters, y abre la puerta al test más estricto hasta ahora de la simetría entre materia y antimateria en el sector leptónico.
El titular que circula dice que atraparon una partícula de antimateria «durante meses para estudiarla». Conviene ajustar las tres partes de esa frase.
El paper dice un mes, no meses, y la frase completa explica por qué el dato es casi anecdótico: «A single positron, trapped for a month for this realization, can be held for as long as desired».
Puede mantenerse indefinidamente porque no hay nada que lo deshaga. El estado fundamental de ciclotrón con espín abajo no decae, y el de espín arriba tiene una vida calculada de 2,1 años. El confinamiento no es el logro: es el punto de partida.

