Porque ha contado cómo han reventado la seguridad a más bajo nivel de la consola y, por el camino, no sólo ha ganado el dinero: también la antipatía de mucha gente. Porque esta es una historia de traición entre hackers (y no estoy exagerando ni un poco).
En corto. Ese hacker se llama Jordy y usa el alias 2tonejordy en la plataforma desde la que Sony gestiona su programa de 'cazador de bugs'. En él, quien encuentre un fallo de la consola lo puede reportar a cambio de una recompensa. Sony lo parchea y santas pascuas. El asunto es que, el pasado 14 de octubre, Jordy bromeó en su cuenta de X poniendo un pantallazo del pago acompañado por un "al menos me dará para comprar 'GTA VI'".
50.000 dólares es el máximo del programa y, como leemos en Dexerto, sólo otra persona había recibido esa cantidad en los últimos años. El motivo de la cuantía es que es el 'botín' reservado para aquellos que descubran vulnerabilidades críticas, y nada más crítico que reventar el hipervisor de PS5.
El fallo. Este hipervisor es la capa de software que separa el sistema de la consola del hardware y controla qué código puede ejecutarse. Es como la última línea de defensa de la máquina antes de que un programa que no está firmado por Sony pueda hablar directamente con el procesador. Saltarse el hipervisor abre las puertas a modificar la PS5.

