Las Palmas abre un nuevo capítulo en su banquillo con la llegada de Albert Sánchez, que desembarca en el archipiélago tras lograr desvincularse del Dunkerque, conjunto de la Segunda División de Francia. La apuesta de la entidad amarilla por este perfil responde a una filosofía de juego muy identitaria y reconocible en Gran Canaria. Al igual que ocurriera en su momento con las apuestas de Sergio Lobera o de García Pimienta, la dirección deportiva ha vuelto a acudir al mercado en busca del indiscutible ADN Barça.