En una entrevista con motivo del estreno de 'Arriba Tutto', la película dirigida por José Mota en la que interpreta a un cómico ambulante, el actor repasó algunos de esos recuerdos.
"Fui feliz en los ochenta. Escribía temas de rock radical vasco, hacía teatro y era libre. Y estábamos, incluso musicalmente, a todo nivel. Soy un hombre de los ochenta y no fui un niño con una infancia muy feliz. Estaba siempre enfermo, no sé si ves cómo me pitan los pulmones. Soy asmático y encima fumador", comenzaba diciendo.
"Mi madre no me dejaba jugar, ni correr, ni jugar a pelota. Me sacudía si me veía sudando. Era un pueblo que es como una cruz de Calatrava, que el aire pegaba por todos lados, y si sudaba y me daba el aire, pues me ponía asmático. Estuve dos veces a punto de morirme".
La preocupación de su madre tenía una razón de peso, pero aquellas precauciones también hicieron que se perdiera parte de las experiencias habituales de la infancia. Y a esas limitaciones se sumaban las responsabilidades que tuvo que asumir desde muy pequeño. Su familia regentaba un negocio y, como ocurría en muchos hogares de la época, los niños también colaboraban en las tareas diarias.

