El fallecimiento de la actriz alemana Elke Sommer, revelado en la mañana de este jueves, nos lleva de inmediato al recuerdo de uno de los grandes sex symbols del cine de otro tiempo. Su belleza rubia y nórdica atrapó al público europeo desde la pantalla grande en la década de 1960 con una fuerza tal que terminó conquistando a Hollywood y protagonizando con genuino talento, sobre todo para la comedia, algunos títulos que perduran en la memoria.
De todo lo que hizo en su etapa de mayor reconocimiento se destacan dos títulos sobre el resto. El primero fue El premio (1963), en donde personifica a la asistente sueca del ganador de un Nobel de Literatura (Paul Newman) y lo ayuda a tomar distancia de un plan en su contra elaborado por espías de Alemania Oriental, papel que le brindó la máxima distinción de toda su carrera, el Globo de Oro a la revelación del año, compartido en esa oportunidad con otras dos bellezas rubias de su época: Tippi Hedren (Los pájaros) y Ursula Andress (El satánico Dr. No).
El otro, por supuesto, fue Un disparo en la sombra (1964), la segunda aventura en el cine de la gloriosa serie de la Pantera Rosa creada por Blake Edwards y protagonizada por Peter Sellers. Allí la vemos luciendo un talento muy apreciable para la comedia, como Maria Gambrelli, una criada a la que el inefable inspector Clouseau (el gran personaje de Sellers) defiende de quienes la acusan de haber sido responsable de un asesinato.

