Barbara Barrie, reconocida actriz estadounidense nominada al Oscar por su actuación en Breaking Away (1979), murió a los 95 años en el día de ayer en su casa de Manhattan mediante asistencia médica después de recibir un diagnóstico de cáncer terminal.

La noticia fue confirmada por su hija, Jane Harnick, al diario The New York Times. En Nueva York, la práctica por muerte asistida está regulada por una ley que entró en vigor en agosto de este año y que establece condiciones específicas para que determinados pacientes con enfermedades terminales puedan solicitar medicación para poner fin a su vida.

El procedimiento contempla requisitos de elegibilidad, evaluaciones médicas y consentimiento informado. En el caso de la actriz, su decisión invita a reabrir el debate sobre la autonomía de los pacientes, el acompañamiento al final de la vida y las alternativas disponibles ante enfermedades que no tienen cura.

Barrie había sido diagnosticada de cáncer de recto en 1994 y, a partir de su experiencia, escribió dos libros para promover la prevención y combatir el estigma de la enfermedad.