En concreto, el terreno del protagonista de 'No habrá paz para los malvados' se encuentra en la localidad toledana de Casarrubios del Monte, donde estableció su segunda residencia hace bastante años. Además, el vínculo con este pueblo de menos de 8.000 habitantes. va todavía más allá de eso, pues allí reside su hijo Nicolás, lo que da más fuerza a su posición como lugar de retiro familiar para el actor.
"Si estoy trabajando, prefiero estar metido el asfalto"
Situado a apenas 40 minutos de Madrid, Casarrubios del Monte es también una localidad repleta de historia que delata la importancia que tuvo durante la Edad Media. De hecho, todavía se conserva el palacio de estilo gótico que se empezó a construir en el siglo XV o la Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora.
Su cercana posición a Madrid ha provocado además que su población crezca de forma clara durante las últimas décadas, pues en 1981 había censados menos de 1.600 habitantes, mientras que en 2024 esa cifra ya se había disparado por encima de los 7.400.

