El plan era rápido y sin testigos. Santiago Caputo, el asesor más influyente del presidente Javier Milei, llegaría a Puerto Iguazú el lunes a la noche. El operativo para sacar del país a la familia Bolsonaro se haría a las 2 de la mañana del martes y, antes del amanecer, todo habría terminado. Pero no salió así.

El operativo se demoró casi un día y Caputo tuvo que quedarse en Misiones, donde lo vieron tomando café, cruzándose con viejos conocidos y, hasta disfrutó de una hamburguesa de McDonald’s de Posadas.

En principio, Caputo llegó a Puerto Iguazú el lunes a la noche. Lo que no está claro es cómo. Ese día, a las 20, despegó del aeropuerto de San Fernando un avión privado de la empresa Sundown Jet SA, matrícula LV-JZQ, que aterrizó en el aeropuerto internacional de Iguazú a las 21.25.

Algunas fuentes dicen que el asesor viajaba en ese vuelo. Otras dicen que llegó en un vuelo regular de Aerolíneas Argentinas. El martes, el LV-JZQ despegó de Iguazú a las 10.58 y aterrizó en San Fernando a las 12.33. Todo indica que volvió sin Caputo.