El multimillonario y presidente del país americano presumió de que el T1 sería un dispositivo 100% estadounidense. Concretamente, iba a ser un terminal "diseñado y construido en Estados Unidos", pero este año rebajaron el tono para adecuarse un poco más a la realidad, cambiando por un "orgullosamente ensamblado en EEUU".

De esa promesa al final hay un trecho porque, para sorpresa de nadie, no era cierto.

Cuando se lanzó el móvil ya contamos que el terminal era, básicamente, un HTC U24 Pro, un modelo de 2024 que estaba desfasado en 2025 y que, en 2026 cuando se lanza este Trump Mobile T1, tiene unas especificaciones que se quedan lejos de lo que se esperaría de un móvil que tiene, según la web, "un rendimiento de primer nivel sin el precio inflado".

De nuevo, todo esto ya os lo contamos en su día, pero resulta curioso que, después de que el pufo saliera a la luz, la página mantenga que el diseño es estadounidense, que está "moldeado por la innovación estadounidense con ayuda de equipos estadounidenses que ayudan a definir el diseño y la calidad para un dispositivo construido con cuidado y precisión".