Wall Street vivió una jornada de pánico tras la presentación de los resultados financieros de Alphabet, la empresa matriz de Google. Las acciones de la compañía sufrieron un desplome de entre el 10% y el 13%, lo que significó la eliminación de casi 500.000 millones de dólares en valor de mercado en un solo día. Se trató de una de las peores reacciones bursátiles que ha registrado el gigante de Mountain View desde su salida a bolsa en el año 2004.

El desencadenante del castigo financiero fue un doble incumplimiento de las expectativas del mercado, algo que no ocurría de forma simultánea desde hacía casi cuatro años. Durante el tercer trimestre de 2026, Alphabet reportó ingresos totales por 127.580 millones de dólares, por debajo de los 128.220 millones de dólares proyectados por Wall Street. A su vez, la ganancia ajustada por acción se ubicó en 2,67 dólares, frente a los 3,02 dólares esperados.

Pero el problema central radica en que el motor financiero histórico de la empresa, su negocio de publicidad en búsquedas, creció un 12% interanual al sumar 63.350 millones de dólares, una cifra menor a los 64.960 millones proyectados. Este resultado evidencia una desaceleración constante frente al crecimiento del 19% en el primer trimestre y del 17% en el segundo.