El Gobierno logró la semana pasada sobrevivir a la batalla legislativa por el quórum con un nuevo blindaje político que le dieron los gobernadores. Con la cuenta regresiva para el año electoral, Javier Milei enfrenta su propio dilema: cómo hacer coincidir temporalmente ese escudo protector que le dan las provincias con una bonanza económica esquiva.

La negociación de la sesión que proponía la caída del DNU 70 dejó luces de alarma para la Casa Rosada. La oposición consiguió su mejor número desde el triunfo libertario de 2025, que habilitó el recambio legislativo más favorable al oficialismo, y acercó a gobernadores que antes eran afines al Gobierno. Cristalizó la polarización. La discusión se extendió hasta la madrugada previa a la votación, cuando habían conseguido 126 voluntades para dar el presente. El Gobierno movió sus fichas en las horas finales y le alcanzó para ganar oxígeno. La Casa Rosada se llevó el triunfo legislativo y la oposición ganó la batalla política.