El gobierno de Javier Milei decidió llevar su enfrentamiento ideológico con Luiz Inácio Lula da Silva hasta el terreno de las formalidades diplomáticas. Dos días después de la reelección del presidente brasileño, la Casa Rosada confirmó que no habrá ningún comunicado oficial de felicitación, ni siquiera de la Cancillería. La decisión fue ratificada este martes por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien, ante las reiteradas preguntas de los periodistas, terminó ofreciendo una explicación tan directa como reveladora: “El Presidente no es un hipócrita”.

La conferencia estuvo atravesada por las consecuencias de las elecciones brasileñas del domingo, en las que Lula consiguió imponerse sobre Flávio Bolsonaro, el candidato respaldado públicamente por Milei. “Se tomó nota del resultado electoral de Brasil”, fue la primera respuesta de Ravier. Y enseguida buscó justificar la decisión con un episodio ocurrido tres años atrás: “En 2023, cuando Javier Milei fue electo presidente, no hubo ningún gesto del presidente Lula para saludarlo personalmente”.